lunes, 30 de noviembre de 2009

Informes oficiales dicen que crecimiento del paramilitarismo no es una fantansía




* El concejal Jaime Caycedo desmiente al ministro de la Defensa y al Director de la Policia con cifras y denuncias de los propios entes de investigación y fiscalización del Estado.

* La administración de Bogotá debe mantener el control territorial y proteger a la población civil.

Con el argumento de que el avance paramilitar en las grandes ciudades y especialmente en Bogotá no es una fantasía de organizaciones no gubernamentales o de la oposición política al presidente Uribe, y basándose en la información entregada durante el último año por la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría, la Fiscalía General de la Nación y las Personerías de Bogotá, Medellín y Cali, el concejal Jaime Caycedo reclamó al ministro de Defensa y al director general de la policía Nacional por sus acomodaticios partes de tranquilidad a la ciudadanía en torno a esta grave situación.

“Nosotros hemos venido denunciando desde marzo del año pasado el copamiento progresivo de los bordes de Bogotá por parte de diversas fuerzas paramilitares. Esta aseveración no es simplemente un asunto de percepción personal, sino que se fundamenta en las respuestas oficiales que distintos organismos de control han dado a los cuestionarios que personalmente les envié para tratar de establecer cuál es la verdadera situación de la ciudad en esta materia”, dijo el concejal Jaime Caycedo.

Recordó que su primera voz de alarma se produjo el año pasado, cuando la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría y la Fiscalía General de la Nación presentaron un crudo informe que hablaba acerca de cuáles grupos paramilitares actuaban en Bogotá en esos momentos, dónde se localizaban, qué fuentes de financiación tenían, a qué grupos poblacionales atacaban principalmente y en qué estructuras económicas y comerciales se mimetizaban. “En ese momento como ahora, las autoridades militares y de policía se empecinaron en negar la realidad registrada por las comunidades y estas entidades del Estado. Ahora se suma al coro victorioso el ministro de la Defensa, tratando de decirle a los bogotanos y al país que la seguridad democrática ha sido exitosa en la aniquilación de los grupos paramilitares, cuando las evidencias indican todo lo contrario”, señaló Caycedo Turriago.

“Hacia marzo del año pasado los informes hablaban de presencia de estructuras paramilitares en seis localidades. Poco después, nuevos informes también oficiales certificaban el crecimiento de su presencia a diez localidades de la ciudad y por lo que sabemos, actualmente no sólo han consolidado posiciones sino que avanzan en la conquista territorial y en el amedrentamiento de nuevas áreas poblacionales, tanto en Bogotá como en las vecindades”, explicó.

Las falacias ministeriales

Caycedo aprovechó para referirse a lo que considera otra de las grandes mentiras en que incurrió el ministro de Defensa durante entrevista concedida a una cadena radial nacional. “Ya está perfectamente probado, incluso por las propias cifras del gobierno nacional, que el llamado fenómeno del desplazamiento forzado bordea los cuatro millones de compatriotas, quienes han tenido que abandonar sus tierras y sus propiedades por la falta de garantías del Estado y las constantes amenazas del narco-paramilitarismo, como fuerza principal expulsora de pobladores. La Misión de Observación Electoral y los distintos medios masivos de información hablan todos los días de la estrategia de la narcoparapolítica para consolidar su presencia en el congreso, los concejos y asambleas e incluso en alcaldías de diversas ciudades”, señaló el concejal del Polo Democrático.

Continuó diciendo que “fuera de eso, recién hemos conocido las aberrantes estadísticas de avance de la pobreza y la indigencia, muy especialmente entre la población campesina. La distribución de la riqueza es la más desigual en el continente. ¿Cómo puede el ministro de la Defensa hablar de que la seguridad democrática ha beneficiado a todos los colombianos? Quizás los terratenientes y quienes han hecho la contrarreforma agraria a punta de sangre y fuego en los campos colombianos sí puedan decir que una política tan regresiva haya servido a sus propósitos”, dijo Caycedo.

Hizo un llamamiento a la administración distrital para que cumpla a cabalidad los mandatos constitucionales y legales en pro de la protección de la población civil inerme y de la integridad del territorio del Distrito Capital. “Este es un compromiso principalísimo de la administración, pues el más mínimo debilitamiento de su autoridad será cobrado con creces por quienes vienen trazando un mapa de ruta siniestro para Bogotá, especialmente para sus comunidades más pobres”, finalizó.

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