miércoles, 11 de febrero de 2009

REPRIMIR Y CRIMINALIZAR A LOS JÓVENES NO PUEDE SER LA RESPUESTA A SUS PREOCUPACIONES


BOLETÍN DE PRENSA



REPRIMIR Y CRIMINALIZAR A LOS JÓVENES NO PUEDE SER LA RESPUESTA A SUS PREOCUPACIONES


* Jaime Caicedo expresó su total desacuerdo con medidas represivas como el toque de queda para los jóvenes.

* Convertir a los jóvenes en objeto de falsos positivos o prenderles candela es una perversa manera de expresar una tendencia a la criminalización de la protesta y el descontento juvenil.



Durante el debate en el Concejo de la ciudad sobre el tema de las denominadas "tribus urbanas" y de la situación de los jóvenes en la ciudad, el concejal del Polo Democrático Alternativo (PDA) Jaime Caicedo Turriago fustigó con firmeza lo que llamó "el modelo de represión y aconductamiento aplicado a través de medidas como el toque de queda, como expresión de una propuesta ultraconservadora y falsamente moralista", en contraste con las demandas concretas de atención, empleo y oportunidades de desarrollo que reclaman los jóvenes en la ciudad.



Caicedo, quien se ha desempeñado a lo largo de varios años como profesor de antropología de la Universidad Nacional, descalificó a aquellos que pretenden tipificar las conductas juveniles en función de su pertenencia a movimientos o mal llamadas "tribus urbanas", puesto que tal enfoque "desconoce los contextos sociales reales en que se desempeñan los jóvenes, plagados de falta de oportunidades y de alternativas dignas de ocupación y de empleo. Esta clasificación que hacen algunos más parece una clara expresión de decepción frente a su propia incapacidad como padres de estimular y aprovechar esa caudal creativo e innovador de los jóvenes frente a una sociedad que los acosa, los señala y los acorrala, sin brindarles verdaderas oportunidades de crecimiento y desarrollo pleno de su potencialidad", señaló el concejal Caicedo.



Mostró también su desacuerdo con las medidas tomadas por la administración en torno al toque de queda nocturno establecido para los jóvenes en algunas zonas de la ciudad. Caicedo Turriago se preguntó si esta clase de decisiones tienen algún impacto en la formación de los jóvenes "pues no veo qué carácter pedagógico puede tener que los muchachos sean objeto de detenciones masivas arbitrarias, como en efecto son estas batidas. Finalmente, tal aconductamiento la sociedad termina delegándolo en la policía, abriendo la puerta a abusos ignominiosos como el ocurrido con los dos niños que fueron quemados en una estación. No hay mucha diferencia con la lógica de los paramilitares que exigen que la gente tiene que cortarse el cabello o que debe acostarse a determinadas horas porque si no lo "acuestan" definitivamente, disposiciones que pertenecen francamente a la órbita del nazismo", señaló tajantemente el concejal del PDA.



Criticó a la administración que ni siquiera reconoce los avances que sus propias políticas han producido en campos como la educación. "Detrás de esta clase de medidas puede haber buena intención. No obstante, lo real es que se ha caído en decisiones abiertamente represivas, no pedagógicas. Convertir a los jóvenes en objetos de falsos positivos o prenderles candela a unos muchachos es una perversa manera de expresar una tendencia a la criminalización de la protesta y de la rebeldía juvenil. Estoy en abierto desacuerdo con estas ideas. Estamos equivocando el camino, pues de lo que se trata de es de ofrecer alternativas de estudio, formación, ocupación productiva, recreación y canalización de la enorme potencialidad que tienen los jóvenes, mientras que la sociedad los está dejando al garete en las calles y parques. La salida no es la represión ni poner a los jóvenes en manos de la policía", declaró el concejal Jaime Caicedo.

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