viernes, 20 de febrero de 2009

EL CLIENTELISMO ES UNA ABOMINABLE FORMA DE DESCONOCER DERECHOS LABORALES

BOLETÍN DE PRENSA



EL CLIENTELISMO ES UNA ABOMINABLE FORMA DE DESCONOCER DERECHOS LABORALES



* El concejal Jaime Caycedo rechazó la doble moral de quienes acusan al alcalde Samuel Moreno de contratar personal bajo las normas que ellos mismos aprobaron



En respuesta al debate citado hoy en el Concejo de Bogotá por la bancada de Cambio Radical sobre el tema de la contratación de servicios personales en la administración distrital, el concejal Jaime Caycedo Turriago dijo que en el fondo se soslayó la discusión real sobre la tercerización de servicios en el Estado y el desconocimiento de los derechos de los trabajadores, quienes a través de dichas formas de vinculación ven burladas sus garantías laborales.



Caycedo señaló que este debate "escondió la táctica neoliberal de suprimir las plantas de personal y reemplazarlas por formas de contratación que destruyen los derechos de los trabajadores supuestamente para economizar costos, de forma que se cumplan las órdenes del Fondo Monetario Internacional en contra de los intereses de las mayorías".



Caycedo recordó que "el clientelismo, aplicado sin reato por todos los gobiernos de los cuales son representantes y cogestionarios los partidos que ahora sacan a relucir sus falsos moralismos, no es más que una herencia semifeudal de los sistemas de adherencia personal del bipartidismo, bajo el entendimiento de que la persona que se beneficia de un intermediario político adquiere con él supuestas obligaciones, en contra de toda lógica y de los mandamientos de la administración moderna, desconociendo la meritocracia, la carrera administrativa, las regulaciones laborales, los sistemas transparentes de contratación y los acuerdos laborales entre empleadores y trabajadores.".



"La fuente del clientelismo son las reformas inducidas porel decreto 1919 de 2002 y la ley 617 del mismo año, bajo la presidencia de Pastrana Arango, que fueron utilizadas para ejecutar despidos masivos, destrozar la convenciones colectivas e instaurar toso este régimen contractual lesivo. Esto tuvo expresiones concretas en el Distrito Capital bajo las administraciones de Mockus y Peñalosa, cuando miles de trabajadores fueron botados a la calle, las plantas fueron congeladas y en adelante la contratación se rigió por las órdenes de prestación de servicios y las tristemente célebres cooperativas de trabajo asociado. Estamos en contra de ese perverso sistema y queremos que se termine. Esa sería una real contribución a que en verdad las prácticas clientelistas aplicadas ampliamente en el Estado nacional se terminen para dar paso a métodos serios y a políticas públicas probas. Esto desdibuja las formas racionales y transparentes de organización de la administración pública", enfatizó el concejal del Polo Democrático.



"La administración del PDA en la ciudad es un poder temporal que se ve obligada a trabajar bajo las reglas instauradas por los partidos tradicionales y los de nuevo pelaje que cobijan a los mismos de siempre, pero con otro nombre. A través de la calumnia se trata de fomentar el desprestigio y el ataque a una administración que tiene en su mente grandes proyectos de beneficio general para la ciudadanía", puntualizó.